El bigote y su importancia

Este es un blog de barbas, pero una barba completa, full beard, lumberjack beard, barba imperial o como se le quiera llamar, tiene bigote; y por supuesto, las barbas de otros estilos también pueden tener bigotes.

 
Más de alguna vez algún pogonófilo (amigo o amante de las barbas) habrá descubierto por ahí cierta rivalidad entre barbados y bigotudos, más de alguno tuvo bigote y terminó teniendo barba o viceversa. La verdad es que ambos son símbolos varoniles, aún cuando en sí mismos no equivalen a heterosexualidad (en otro lugar se discutirá a favor o en contra de temas de heterosexualización de la homosexualidad, aquí hablamos de barbas y punto).
 
El bigote, sea o no parte de una barba, es fundamental para balancear el rostro y como tal debe ser cuidado. Desde la antigua Grecia se puede asociar belleza estética a lo simétrico, esto aplicado al rostro masculino puede tomar como herramienta la versatilidad del vello facial, pero puede ser un arma de doble filo.
 
Indistintamente como quiera llevarse (bigote, mostacho, barba con mostacho, etc) lo importante es que aporte simetría al rostro, esto quiere decir que sea igual a ambos lados de la cara. Mientras más largos sean los pelos que lo conformen, más difícil será mantener la igualdad.
 
Otro factor a tener en cuenta son los límites del bigote, hay quieres lo usan desvellado al punto de que llevan sólo una delgada línea sobre el labio (como Kris Kornel, QEPD) y otros que lo usan con un ancho inferior al de los labios (como Chaplin) o por el contrario puede que los extremos del mismo sean muy largos como los shogún (como un bigote de dragón). Todo es cosa de estilo, los conservadores aconsejan que la naturaleza mande, es decir, que abarque el área programada genéticamente (lo que descartaría a Kornel y Chaplin), y otros simplemente cortan las puntas haciendo que sea una continuación de la barba abarcando sólo hasta donde llega el labio.
 
La forma es lo que da la personalidad al bigote. Con las puntas curvas hacia arriba (mostacho francés) o estirado hacia abajo (como Sam Bigotes) o incluso totalmente horizontal (como Salvador Dalí) estaremos indicando como queremos que nos vean.
 
Los mostachos franceses tienen su encanto y nos hablan de personalidades extrovertidas y románticas, vintaje por excelencia. Para darle forma y fijarla durante el día se deberá usar un secador de pelo y cera para bigotes.
 
El primer paso es con el pelo seco (naturalmente), pero recién lavado. Tomar una de las mitades del bigote con una mano y usando el secador en el mínimo de calor (no frío) hacer pasar el aire por las fibras mientras se le da forma, esto por un minuto. Hacer lo mismo con el otro extremo. Notarás que el bigote deja su tendencia de caída natural y adopta ligeramente la que se le dió con las manos.
 
El segundo paso es usar cera para bigote. Con la parte superior de la punta de la uña del dedo pulgar raspa un poco de cera, traspásala a las llemas del índice y pulgar de cada mano calentándola con el roce de las mismas. Luego aplica la pasta resultante en las puntas del bigote terminando de darle la forma deseada. Extrae algo más de cera para aplicar en el resto del pelo. Con esto podremos mantener la forma del bigote durante todo el día o gran parte dependiendo de la complejidad de la forma que se le quiso dar. No uses cualquier cera ni menos aún algún gel para cabello (de la cabeza), el vello facial se seca con gran facilidad y se quiebra si se usan a diario ese tipo de elementos. Pásate por nuestra tienda y consigue cera para mostacho BANG, no sólo mantiene la forma, sino además se puede usar diariamente sin resecar el pelo ya que contiene elementos hidratantes y nutrientes.
 
Dale la forma que quieras, pero hazlo bien. Existe un bigote para cada hombre.
 
Delineados y delgados sólo sobre el labio, personalidades rockeras y rudas.
 
Largos hacia abajo, conservadores, rudos y peligrosos.
 
Perfectamente triangulares, pulcritud y serenidad.
 
Como una morsa, bohemia.
 
Con las puntas hacia arriba, locura extrema y algo de esquizofrenia.
 
Con una punta larga y otra corta, estupidez.
 
Con el borde inferior quemado, consumidor de marihuana.
 
Con manchas de distintos colores, pintor despreocupado.
 
Verde, extraterrestre.
 
Sin bigote y sin barba, mujer.
 
¡Próspero mostacho!