Cultivando la barba: semana 11 y más allá

El viaje hasta aquí no ha sido rápido y mucho menos fácil, pero los frutos ya se pueden apreciar; un rostro mucho más fuerte que refleja una esencia netamente varonil. Recién desde el tercer mes, nuestra barba de verdad está lista (o al menos ya es innegablemente una barba) y usted ha demostrado tener el valor (léase pelotas) para tenerla. Es más, desde ahora te trataré de “tú”, te lo ganaste campeón.

Lo que queda ahora es cuestión de vida: una gran barba conlleva a una gran responsabilidad (tal como nos diría el tío Ben). Y es que una barba que pretendemos que siga creciendo o al menos mantener con ese largo es algo que hay que saber como cuidar.
El valiente deberá seguir al menos los siguientes cuidados:
1) Cuidate de la migajas (y todo residuo de comida). Sabemos que es desagradable para el resto ver restos de comida en el rostro de alguien, y si se tiene barba, la superficie del rostro aumenta su tamaño y junto con eso las probabilidades de retener todas esas suciedades.
Un consejo: deja de comer sándwiches, queques o completos (hotdogs) en público (se podría llamar “la dieta barbuda”, ¡Cuántas vidas han mejorado las barbas por dios! ). En caso de hacerlo, procura usar constantemente una servilleta y bajar el mentón de manera que los desperdicios caigan libremente, aprovechar cualquier oportunidad para ir al baño y revisar (no exageres, sería raro).
2) Mantén el contorno. Algo que ya se dijo en los primeros artículos, la diferencia entre una barba de vagabundo y la nuestra está en la pulcritud. Debes mantener afeitado el cuello bajo una línea que cruce un par de centímetros sobre la manzana de Adán. Además deberás cuidar el contorno a la altura de los pómulos para no parecer un hombre lobo.
3) Nutrir el vello facial. Este tema no es nuevo, sabemos que la barba se reseca, se pone opaca y se quiebra si no se “alimenta”. Hay muchos productos cosméticos que ayudan a esto en principio, muy caros y no diseñados para este fin por lo que a la larga no nos sirven. Lo recomendable es usar aceite para barba.
Según quien dé el consejo, se habla de usar los aceites junto con el shampoo, luego de secar la barba e incluso varias veces durante el día. En mi experiencia, la mejor forma es usarlo luego de la ducha, con el vello aún húmedo (secado sólo por una toalla), usando apenas unas 6 gotas (mi barba mide algo más que mi puño) esparcidas entre mis manos y aplicado sobre todo el pelo hasta que las manos queden secas, luego esperar unos 15 segundos y cepillar suavemente con un cepillo de cerdas naturales y terminar dándole forma. El efecto durará medio día, luego volver a cepillar (con el mismo cepillo) y se renovará el efecto. La idea es no usar el aceite en exceso ni en seco, ya que sólo sirve lo absorbido y la terminación debe ser siempre lo más natural posible.
4) Controla tus manos (no sólo en el transporte público). Sí, es innegable que una barba frondosa invita a ser acariciada, pero esto a parte de relajar también seca el pelo, lo suelta y debilita, con lo que se caerá y aparecerán “pelones”, además de desordenar el look. Lo mejor es acariciar con moderación y nunca tirando el pelo. Reflexiona esto: ¿como reconocer un barbudo novato?, es el que está todo el día acariciando su barba, lógico, es algo nuevo para él (de nada, novato).
5) Vé a la barbería al menos una vez al mes. Un barbero no es sólo un experto en el recorte y perfilado de barbas, también lo es en el tratamiento de cada tipo de piel. El barbero (o barbera, conozco algunas realmente buenas en esto, ¿tendré que decir mejor “barbere”?) podrá dar mejor terminación a la zona del cuello, pómulos y zona de las orejas, además de limitar al mínimo la irritación. No hay que olvidar dar las indicaciones al profesional sobre como queremos que quede nuestro corte, el que porta la barba elige como lucirla.
No confundir barbero con un “me las doy de barbero porque yo soy el dueño del local”, o con un “me las doy de barbero porque aprendí por youtube”, estos últimos abundan desde que los postes de barbero bajaron de precio. ¿No sabes lo que es un poste de barbero?, es el típico poste con un serpentín tricolor pintado a lo largo. ¿No sabes qué es un serpentín?… mejor sigo.
6) Cepillar la barba una vez al día. Algunos usan un peine, otros un cepillo. Yo he probado peines de plástico, madera, cobre, cepillos plásticos y de pelo de jabalí. Mi recomendación es: peine (de cualquier material) para barbas cortas (medio puño o menos) y un cepillo de cerdas naturales (como el pelo de jabalí) o mejor aún, una peineta de madera para barbas más largas. Con esto se consigue brillo, suavidad y sobre todo un aspecto relajado pero pulcro, una barba despeinada refleja una personalidad nerviosa y poco aseada.
7) Si lo haces tú mismo, piénselo dos veces y hazlo con cuidado. En caso de no encontrar un barbero (a las 4:30 am no se encuentran muchos), o si por urgencia no se puede esperar a uno (claro, la estropeaste a las 4:31 am y entras a trabajar a las 8:00 am), usa tijeras (de buena calidad) y una peineta delgada para recortar la barba. Comienza por las patillas cortando lo que salga de la peineta, luego habiendo dado la forma deseada, corte los pelos rebeldes con mucho cuidado, es mejor cortar de a poco aunque demores más, recuerda que si cortas demasiado, el único arreglo es esperar a que vuelva a crecer. No cortes los pelos del mentón ni de los que rodean la boca, sólo corrige el vello de las mejillas. De todas formas, este consejo intenta advertirte de que mejor busques un barbero.
8) Cuida el bigote. El bigote de por sí ya es un asunto complejo ya que es el encargado de balancear el rostro, habrá que mantenerlo peinado perfectamente para no parecer un indigente, para ello utiliza cera para mostacho, esta pensado especialmente para mantenerlo peinado sin resecarlo.
Estos consejos son sólo una guía, la práctica te dará muchos más. Aprenderás a disfrutar tu barba y a lucirla con el orgullo que merece.
Un saludo barbudo
¡Próspera barba!